sábado, 13 de julio de 2013

“El Corazón de Dios”.



Toda forma viva es energía en constante cambio que se manifiesta en la materia 
y fluye siempre hacia algo capaz de mayor expresión, desarrollo 
y revelación del mundo espiritual. 
El hombre verdadero ha sido creado para contribuir a la evolución 
de todas las formas vivas y favorecer su capacidad para revelar de modo más perfecto 
la verdad que se encuentra en el corazón de Dios. 
A través de este hombre especial se expresa la esencia de todos los seres creados, 
pero su voz es la del Gran Espíritu, que dice:

"Yo aparezco en la tierra, en el mar, en el aire, en la luz de las estrellas y en el Sol. 
Aparezco en las montañas y en la lluvia que refresca el desierto. 
Soy la piedra y la estrella. 
Soy pájaro y pez, mar y cielo. 
Eternamente Uno en Todo, me desdoblo, me multiplico, 
me refracto como un rayo de luz a través del prisma de múltiples gotas de agua, 
perlas suspendidas en la más alta esfera de la Tierra. 
Resplandeciente, vengo a conmover la superficie del mundo material 
con un vibrante coro multicolor de hombres y mujeres luminosos, 
creados para dotar, a esa danza sagrada de las formas atómicas… 
de orden, belleza, gracia y amor". 

Del texto: La vuelta de las tribus pájaro, Ken Carey.